miércoles, 17 de mayo de 2017

CARTA ABIERTA A DOÑA MARTA FERRUSOLA


Publicamos en este blog esta carta abierta que le dirijo a doña Marta Ferrusola porque ha usado términos del argot litúrgico y eclesiástico para perpetrar delitos deplorables. No pretende abordar cuestiones políticas que se me escapan y que no vienen al caso.



Estimada Marta Ferrusola:

Aunque lo de estimada no se lo tome ni tan siquiera como un cumplido o una muestra de afecto; sino más bien como una mera expresión literaria de formalidad. A partir de ahora me dirigiré a usted como doña Marta, por eso de mantener las formas.

Doña Marta, aunque hace ya un tiempo que salió una nota manuscrita, supuestamente por usted, en que usaba un lenguaje en clave para dar una orden de transacción económica; le reconozco que tuve que hacer un violento ejercicio de contención para no escribir, antes, estas letras a riesgo de que las bilis me subían y bajaban por el cuerpo como la bilirrubina a Juan Luis Guerra.

Soy sacerdote católico de Extremadura, pero antes que sacerdote soy un cristiano, es decir, una persona que cree en Jesucristo como su Señor y Salvador. Le hago esta aclaración porque veo que usted el concepto de ser cristiano no lo tiene muy claro.

Tras leer, ya digo, su quirógrafo, pensé (ingenuo de mi) que “els bisbes catalans (= los obispos catalanes)” dirían algo al respecto. Alguna cosa del tipo “A ver, Marta, hija, eso no está bien, pide perdón, confiésate”. Pero no. Paso una tarde y una mañana, el día primero, el día segundo, el tercero, el cuarto…y hasta ahora. Sin embargo, mi esperanza volvió a encenderse el pasado 11 de mayo cuando la Conferencia Episcopal Tarraconense, esto es, los obispos de Cataluña; porque parece que hubiera una conferencia episcopal más, a parte de la española; se reunieron para tratar algunos asuntos importantes de la Iglesia que peregrina en aquellas tierras.  Pero… mis anhelos se vieron frustrados cuando vi que no había ninguna referencia a sus palabras manuscritas. Solo pude leer con desconcierto y, por qué no, con mucha pena lo siguiente: “nos sentimos herederos de la larga tradición de nuestros predecesores, que les llevó a afirmar la realidad nacional de Cataluña”. Estas letras falsas de toda falsedad solo pueden venir de malos pastores, profetas cortesanos, guardas asalariados que confunden el todo con las partes. Qué pena ver como estos obispos lo son de una parte de la población catalana, marginando a aquel sector de la feligresía que se siente catalán y español a partes iguales. Pero no quiero dirigirme en esta misiva a estos insignes prelados, sino a usted, doña Marta.

Nada, nada, nada, no le han dicho nada. Usted, doña Marta, ha usado realidades sagradas para perpetrar negocios turbios, arrojando, así, perlas a los cerdos. Este es el tenor de las palabras de la señora Ferrusola, traducidas al español: “Reverendo mosén, soy la madre superiora de la congregación, necesitaría que traspases dos misales de mi biblioteca a la biblioteca del capellán de la parroquia, él ya le dirá a su (s.h.) de colocar. Muy agradecida”. Los subrayados son míos. Seis palabras seis del lenguaje eclesiástico son las que emponzoña la matriarca de los Pujol usando de ellas para delinquir. Pero, si somos bien-pensados, quizá el problema sea que doña Marta no sabe lo que son o significan esos vocablos. Vamos a hacerle algunas aclaraciones a doña Marta:

-         Madre superiora: es aquella religiosa elegida de entre las hermanas de un monasterio o nombrada por la superiora legítima para que vele por el cuidado material y espiritual de todas las monjas o religiosas. Eso es una madre superiora y no la jefa de la camorra catalanista que velaba por el éxito de los robos de su clan. Usted no es la madre superiora, sino, en tal caso, la madre superladrona.

-         Congregación: se trata de un grupo estable e instituido que buscan vivir el seguimiento de Cristo profesando los votos de pobreza, castidad y obediencia; viviendo un carisma concreto dado por un fundador. Eso es una congregación y no la banda de ali-pujol en la que se vivían los votos de robo, latrocinio y codicia, cuyo único carisma era el del saqueo sin escrúpulos, y padre fundador era el mismo diablo.

-         Misal: es el libro que contiene la tradición litúrgica y oracional de la Iglesia en sus dos mil años de historia. En él están las rúbricas y todo lo necesario para la celebración de la Santa Misa. Eso es un misal. Si, señora Ferrusola, ese libro rojo y grueso que usted veía usar al mosén de su parroquia cuando iba los domingos a misa antes de irse en paz a delinquir

-         Capellán o mosén: es el asesor espiritual que acompaña a un grupo, o que dirige una Iglesia no parroquial o que está asignado para celebrar la Eucaristía en un convento o monasterio. Eso es un capellán y no un anónimo señor que la espera para hacer las irregulares transacciones transpirenáicas, transalpinas o transnacionales,...

-         Parroquia: división territorial eclesiástica que está bajo la jurisdicción espiritual de un párroco o rector. Iglesia principal de este territorio, donde se administran los sacramentos y se ofrece atención espiritual a los fieles o parroquianos. Eso es una parroquia y no el destino clandestino de un dinero fraudulento que usted gestionaba. En una parroquia se administran bienes económicos, materiales y espirituales en función del bien de las almas y no para el pecado de robo.

Doña Marta, no pretendo ser más duro de lo que he sido ya. Solo le quiero hacer saber que usando este lenguaje ha ofendido a muchos católicos que han visto vituperadas unas realidades muy cercanas y cotidianas en sus vidas.

Señora Ferrusola, tranquila, aún esta a tiempo de pedir perdón y reconciliarse con Dios y con la Iglesia.  Els seus bisbes catalans no van dir res a busted”, porque están más preocupados de construir un estado catalán junto a Puigdemont, Mas, Junqueras y las CUP (vaya tropa). Pero aún quedan pastores que sentimos la responsabilidad de decir la verdad. Reconozca que se confundió, que no debería haberlo hecho; que intentará, al menos, enmendar sus errores; haga penitencia y busque el rostro misericordioso de Dios.





P. Francisco Torres, pbro.


3 comentarios:

  1. Don Francisco es usted ¡¡la pera limonera!! esperemos que su carta llegue a manos de doña Marta, y que tenga valor de contestarle. Un abrazo de su colega gótica

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  2. Fantástico. Gracias "Paco"por estas líneas llenas de ironía y humor. Sería deseable que llegasen a aquellas latitudes ocitanas donde hablan y predican en el infecto dialecto barceloní invento del químico Pompeu Fabra....

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  3. Fantástico. Gracias "Paco"por estas líneas llenas de ironía y humor. Sería deseable que llegasen a aquellas latitudes ocitanas donde hablan y predican en el infecto dialecto barceloní invento del químico Pompeu Fabra.....me he reído un rato con carta.

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